domingo, 14 de junio de 2009

Un tiempo y te rapto...

Entre las tantas risas y entre los tantos miedos, existe también la palabra complacer.
Un día te considere la mejor, al otro te caíste y duele, duele verte tan lejos, duele no saber de ti, duele tu lejanía. A veces, tan solo a veces, siento que estas en otro país. Si! en otro…y duele también, duele pensar que extraño a tantos de los que se fueron a buscar otros destinos, otros mares o los que se fueron al otro patio…y a ti que te siento tan lejana, te encuentro en 6 ocasiones de la semana sentada a mi lado, escuchando a los mismos Cientistas Sociales que tanto nos deslumbran.
Me refugie tantas veces en ti, reí tantas veces en ti, llore tantas veces en ti, te quiero tantas veces a ti…mas de 6 veces a la semana.
Cuantas veces nos invade la monotonía del tiempo y cuantas veces podemos salir arrancando de ella. Tantas veces nos encontramos con el sexo opuesto queriendo darnos la vida, esos príncipes azules idealizados por un par de días y que al tercer día no descienden a los cielos, sino que a los infiernos de nuestras mentes y son mandados al carajo cuando salimos arrancando en busca de otras alas que no hagan volar y luego otras que lo hagan mas alto y así sucesivamente. Y así somos las princesitas, esas princesitas que mas bien nos parecemos a la bruja de blanca nieves… les hacemos morder el fruto prohibido para envenenarlos como serpientes que solemos ser, o que mas bien dicho nos dicen ser. Por que no entienden lo que somos, no saben de lo contemporáneo, no se dan cuenta que en realidad somos buenas, no como princesas, si no, que como reinas, pero no lo saben valorar ja ja ja en verdad, seguimos siendo la bruja de blanca nieves.
Como lo que un día leí del arte de tus letras, al igual que esa cajita musical que todas solemos escuchar en algún determinado momento, no eres la única, no estas sola.
Existe también la palabra complacer…
- Extraño esas cosas del pasto del corazón.
- Ella: Yo también.
- Ella: Por eso te pido q me raptes un día de estos.
- Date el tiempo y te rapto.
- Ella: Eso es lo que precisamente me falta…
- Ella: necesito más horas para el día.
- Tiempo te sobra, dártelo te falta.
- Ella: Me mataste.
Cuando quieras hablar, solo grita mi nombre. Existe también la palabra complacer…
Existen también las de tu genero y las que suelen sentirse parecido a ti, no al ser malas, si no que al ser mujeres contemporáneas.
Por algo elegimos ese tema de investigación, o no?
Existe también la palabra complacer…
Tu debilidad de no ser nada y la mía de ser todo.